sábado, 14 de abril de 2012

Maltrato Animal e Inteligencia Emocional



 http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101313902/-1/Lluvia_de_cr%C3%ADticas_a_violencia_de_militares_contra_animales.html

En Ecuador vivimos un proceso de transformación intenso y a todos los niveles.

Por fin los estamentos sociales están tomando conciencia que no se puede dejar pasar atrocidades en un momento histórico completamente reivindicativo: la Naturaleza es Primero.

Hace unos días atrás una noticia nos consternó a todo un país: la publicación de fotografías a través de facebook de varios perros asesinados por miembros de las Fuerzas Armadas del Ecuador.

El hecho es completamente excecrable y requiere de medidas de justicia y de un nuevo adoctrinamiento en los centros de educación castrense que incluya la Inteligencia Emocional y la Alteridad Asertiva.

Ya somos seres civilizados. Seres responsables de nuestros actos. Seres maduros y cuando algo debe cambiar, nuestra postura es favorecer siempre a la evolución de la conciencia. Eso incluye respetar a los animales, nuestros hermanos menores, como a nostros mismos

Les envio mi opinión en un mini reportaje acerca de este tema que está por cambiar la conciencia de muchas personas.



http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101313902/-1/Lluvia_de_cr%C3%ADticas_a_violencia_de_militares_contra_animales.html

sábado, 7 de abril de 2012

Semana de Introspección: una guía.

Esta es la imagen del verdadero Jesús: Libre
Cuando hablamos de Jesús muchas cosas se nos vienen a la mente: un hombre lleno de sufrimiento y lágrimas con un madero añoso y pesado; un hombre junto a 12 personas comunes, ex cobradores de impuestos, pescadores, hacedores redes para los pequeños barcos cercanos a Galilea que fueron escogidas para tenerlo cerca las 24 horas; un hombre bueno, curador de heridas y magulladuras del cuerpo y del alma; un hombre sabio.

Yo lo veo como un hombre sabio y ahora que se recuerda su trabajo en la tierra quiero hacer una aproximación semiótico-teológica a esta semana.

Todo empieza un domingo cuando Jesús se transporta en un pequeño asno, un pollino y llega a Jerusalem. Un pequeño asno que no había sido montado por nadie aún. Clara seña de humildad la de Jesús. No iba a entrar como un salvador salvaje, con un corcel negro y con un arma en las manos. Lo suyo era la paz y el conocimiento de si mismo. Al conocerse a si mismo, Jesús conocía lo que podría haber iniciado si se iba por las armas; la destrucción hubiera destruído sus verdaderos planes: pacificar las almas atormentadas de muchos que no saben a donde van.

El lunes, el enfrentamiento es epidérmico. Va al templo a orar y se encuentra con muchos mercaderes que cambian monedas en las puertas, otros venden ovejas, palomas y otros animales para sacrificarlos allí mismo. Ya imagino el hedor penetrante de la entrada al templo. Y aquí hay una nueva información por descifrar. Jesús trata de evitar el contagio entre los dos mundos opuestos aunque complementarios: los negocios de la vida y los negocios del espíritu. Es necesario diferenciar los dos espacios y nunca contaminar lo material con lo espiritual sino revestir a los dos con un halo protector de benevolencia. A cada quien su oficio aunque al final todos tendremos que rendir cuentas de lo material y espiritual que estuvo bajo nuestra mayordomía.

El martes, los que le temen tratan de confabularse para encontrarlo en falta. Envían intrusos, fisgones y mentirosos para que le encuentren en alguna falta, una palabra o un hecho que pudiera usarse en su contra. Este tercer día de la semana Jesús resume su mensaje en dos mandamientos: amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Y el segundo: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Además, en la noche en una reunión con los amigos cercanos una mujer entra a la sala donde todos comen y conversan y lo unge con un aceite carísimo, 30 denarios, el salario de un año de un trabajador del campo. Es María de Magdala una hermosa mujer seguramente. Imagino que Jesús experimentaba los tres amores con María: el eros, el filos y el ágape y seguramente pensó en abdicar para hacer una vida normal aunque su misión, enseñar a los demás a amar a Dios y a uno mismo,  lo empujaba hacia otras orillas.

El miércoles, se negocia el precio de la cabeza de Jesús. Los fariseos y principalmente las autoridades eclesiales judías, que están muy involucradas con el poder político, llegan a un acuerdo con el traidor. Judas recibirá 30 monedas de plata por entregar a las autoridades al caudillo. Satanás entra en la mente del Iscariote. Cuarta epifanía: Jesús estaba en paz con todo el mundo. No importaba si lo asesinaban, ya había hecho lo que le correspondía, expandir semillas de espiritualidad en un ambiente plagado de reglas, en ese tiempo más de 400 solo para el sabbat. Para él solo dos son los mandamientos: ama a tu Dios con todas tus fuerzas y ama a tu prójimo como a ti mismo. Ese es el propósito de un gran líder: ayudar a otros a ayudarse a si mismos. En tu corazón, en tu mente, en tu alma y con tus fuerzas, Dios estará allí para ayudar.

El jueves, un día difícil porque Jesús sabe que dentro de un par de horas será encarcelado y torturado. Para apaciguar la ansiedad del momento Jesús los invita a cenar. Les ofrece el pan y el vino, la carne y la sangre, la esencia del amor. Consagra la vida de sus apostoles al servicio del evangelio y ora antes de ser entregado. Los apóstoles pronto estarán a prueba. Quinta revelación: Es importante saber que tipo de dietas vamos a consumir. Saber que nuestro alimento es nuestra medicina y que nuestra medicina es nuestro alimento valdrá para el cuerpo. Y el espíritu recibirá también su alimento a través de las creencias y valores que decidamos practicar y defender. Los apostoles fallan y abandonan al maestro porque aún el alimento espiritual no ha madurado. El miedo los acompaña, no pueden defender todavía su fe.

El viernes, la conexión. Jesús ha sido estropeado y burlado por un grupo de maleantes, ha cargado una pesada cruz durante un largo trecho, ha sido clavado y crucificado y el cielo oscureció en pleno día. Los guardias romanos habían echado suertes en las ropas del maestro, habían clavado la lanza en el costado y habían certificado que Jesús estaba muerto. El velo se había rasgado, una nueva época ha empezado. Sexta manifestación: Todos los humanos debemos asumir una responsabilidad espiritual. Al igual que comer o dormir, tener una necesidad espiritual y satisfacerla es vital para la integridad del individuo. Jesús habla con Jehová y confía en su voluntad, le encomienda su espíritu y deja el cuerpo. La tradición dice que Jesús fue clavado en una cruz con dos maderos, uno horizontal y otro vertical. La simbología nos dice que lo vertical es la autoridad, Dios. Lo horizontal es lo democrático, los seres humanos y entre ellos existe una conexión: Jesús, el Dios-Hombre como Hermes Trimegisto. La conexión entre lo divino y lo humano aparece después de romper el velo.

El sábado, la vigilancia y el reposo. Los apostoles están cerca del sepulcro de su líder enterrado. El sabbat requería ser respetado y todos dejan al maestro en su sepulcro. Los apóstoles toman conciencia de con quien habían estado, nada menos que un ser iluminado, así como Siddartha, así como Mahoma, así como Lao Tse, habían estado con un ser trascendental. Séptimo mensaje: vigilar nuestra conexión con los seres superiores, esos seres espirituales al 100%, con los que tomamos contacto momento a momento, un amigo en el lugar oportuno, un consejero con la palabra correcta, la información en el preciso instante del uso adecuado. Jesús viaja al inframundo y mantiene la calma con los seres que allí habitan. Da esperanza a los muertos que resucitarán en el día del juicio y finalmente regresa a su cuerpo y descansa. Vigilancia de con quien entramos en contacto y reposo después de la buena obra realizada.

Domingo. Confirmación. El mundo espiritual está abierto para confirmar que Jesús ha trascendido la muerte. Su largo adoctrinamiento en templos budistas entre los 13 y los 30 años lo habilita para burlar la muerte y dejar las semillas bien plantadas en los discípulos. Los confirma para que vayan por el mundo y hablen de los milagros que hizo. Última manifestación, todo el tiempo estamos acompañados aún cuando pentasensorialmente no lo sintamos, multisensorialmente, con el ojo del espíritu, sabemos que somos más que materia, que somos espíritus teniendo una experiencia corporal y que la Gran Energía, de la que somos originarios, acompañará nuestros pasos en toda la ruta.

Y así, termina esta semana de pasión. A ella le suceden las confirmaciones y las satisfacciones de la acción puesta en práctica.

Todo lo que se ponga en práctica y todo lo que lleve al alma a estar mejor y mejor sirve para formar el carácter. Y con estas ocho revelaciones de esta semana bien se puede hacer una práctica diaria de meditación e introspección.

jueves, 15 de marzo de 2012

Examen de Conciencia


Los caminos de la autoexploración me han permitido conservar una serie de consejos útiles para una vida adecuada, una vida ética, una vida filosófica. 

Hace varios años que le dedico un tiempo al conocimiento filosófico y en esta fase de la vida, la década de los treinta, he regresado a los estoicos y los epicúreos, he retomado las antípodas del pensamiento clásico: lo apolíneo y dionisíaco. 

Dentro de su forma de ser/hacer/tener la vida, estos filósofos sabían de la imperiosa e inevitable necesidad de realizar un examen de conciencia diaria al levantarse y al acostarse con un breve recordatorio al mediodía. Tres veces a lo largo de la jornada se analizaban a sí mismos, consideraban su manera de ser, de vivir y de ver las dos realidades que siempre nos acompañan: la de fuera y la de dentro.

El objetivo era simple: tener un examen de conciencia.

Sabemos que la conciencia es el conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo; cuando el propio ser sabe sobre su existencia y su relación con el mundo entonces toma conciencia, por lo tanto, la conciencia es un despertar y el examen de la propia alma es un ejercicio espiritual.

La vida misma nos obliga a hacer siempre el bien. Todos los filósofos clásicos y todos los mejores filósofos contemporáneos coinciden en eso, el ser humano es una criatura destinada a hacer el bien. La simple máxima de Agustín de Hipona sería un riel de tren de nuestra cognición y conducta: Ama y haz lo que quieras.

Ser autoconsciente, tener entendimiento, reflexionar sobre los actos propios es ser ético.

Estamos tan acostumbrados a la inmoralidad, a lo impúdico, a aquellas cosas desvergonzadas e indecorosas, como la que nos vomitan los medios masivos de comunicación en donde prima lo indecente, lo  libertino, lo lujurioso, lo licencioso, lo indigno, lo corrompido, que creemos que no valdría la pena hacerse un análisis de conciencia. ¿Para qué evaluar la propia paja del ojo? Es mejor ver las noticias rosas, el cotilleo de las estrellas de cine y la televisión o los concursos henchidos de burla y chacota que hacer una introspección voluntaria al mundo de nosotros mismo.

Un ejercicio espiritual, una evaluación de los propios actos, un prudente cuestionamiento de las acciones que se han hecho durante el día es indispensable para dormir en paz.

Y para iniciarse en los ejercicios místicos (espirituales) es válido cuestionarse:

1.      ¿De qué mal sané hoy?
2.      ¿Qué vicio combatí?
3.      ¿En que soy mejor?
4.      ¿Qué es más bello que escudriñar el día?

Así, un examen de conciencia nos permite restablecer el vínculo con nuestro ser más profundo (el nous); además, la atención que le demos al mejoramiento  personal nos empuja hacia un actuar más racional, más comprometido con uno mismo y con el mundo.

Por lo tanto, nada más efectivo que iniciar, continuar y terminar el día con un ejercicio místico, el más noble que podemos hacer: analizar nuestro avance progresivo. Saber que puedo ser siempre un ser humano ético y espiritual.

domingo, 19 de febrero de 2012

Los componentes de la creatividad.

Los componentes de la creatividad. Una aproximación psicoanalítica y semiótica.

Las lecturas actuales acerca de la felicidad y la alegría me han llevado por los vericuetos de la creatividad.

Se sabe que desde finales de la década del 60 del siglo pasado las investigaciones psicológicas estaban tomando un nuevo curso. El psicoanálisis se había tomado todos los escenarios psicoterapéuticos y su casi exclusivo rival, el conductismo había desarrollado toda una doctrina denominada modificación de la conducta. Y en ese ambiente se desarrollaba también la psicología humanista, una forma alternativa de entender la psique del ser humano como una experiencia de constante construcción y transformación.

La Escuela de Palo Alto daba cuenta de la importancia de la palabra en la construcción de la identidad personal. Watslawick desarrollaba las teorías de la Realidad Inventada y clarificaba algo que Platón y los posteriores neoplatónicos ya lo sabían: nuestra realidad está edificada sobre un lenguaje muy antiguo, arquetipal, nuestra realidad está en las palabras que decimos. Los dioses mismos necesitan del significans vocis para construirlo todo. La palabra hace la luz y separa lo de arriba de lo de abajo.

Las palabras crean. Las palabras destruyen. Las palabras en sí mismas son neutras y lo que las hace constructivas o destructivas es la intención que viene dada por el usuario. El poder que tienen se conecta inevitablemente con el contexto en que fueron proferidas. Las palabras son contextuales, se adaptan a un tiempo-espacio específico. Se adaptan a los procesos y a las metas. Al ser de utilidad tan plástica, las palabras se acoplan a los lugares en donde son contenidas: el cerebro.

Y a medida que se desarrolla la capacidad léxica y se amplía el vocabulario, nos llenamos de palabras, nos apoderamos de la energía contenida en este significante y llevamos el sentido y la intención que queremos usar al significado atribuido a la información a la que se puede referir dicho significante.

En este proceso de relaciones entre el significante y el significado existe una hendidura por donde se puede filtrar el talento, la destreza y la inteligencia. A esa hendidura le asignamos  el nombre de creatividad y es un proceso mental complejo. Para entenderlo, analicemos sus componentes.

Componentes de la creatividad

La creatividad se compone del temperamento propio del individuo y del “don” que hemos recibido de la naturaleza. Cuando hablamos de temperamento se hace referencia a la disposición psicológica del individuo para adaptarse al medio. Así, ser oral, anal, fálico o genital en terminología freudiana; ser introvertido o extravertido en palabras de Jung; ser leptosomático, pícnico o atlético según la medicina griega antigua, será la forma de entender esta disposición psicológica denominada temperamento.

El “don” recibido se entiende como esa capacidad casi innata manual o mental en la que destacamos todos. A unos les gusta el bricolaje y a otros la jardinería. A unos les gusta las matemáticas y a otros las ciencias sociales. Entonces, el “don” es la capacidad natural que todos los humanos tenemos para hacer algo en lo que nos destacamos sin esfuerzo.

Del Talento

Se tiene un concepto claro del talento y se dice que es el conjunto de facultades o capacidades tanto artísticas como intelectuales. Estas capacidades generalmente se heredan. Existen padres hábiles para hacer hermosas tallas de madera e hijos que hacen guitarras con los mas exquisitos acabados. Existen madres que están capacitadas para comprender las complejas interacciones entre las células e hijas que estudian la medicina con la maestría con que la hicieron sus progenitoras. El talento se hereda.

El talento también puede ser considerado una bendición/maldición como es el caso del llamado chamánico a ser un medicene man u hombre medicina. La misma naturaleza hace al individuo un predestinado para el cumplimiento de esta obra.

En fin, el talento es inherente a todo ser humano y puede ser potenciado con el aprendizaje de cierto conocimiento y la experticia que trae el estudio y la práctica.

De la Destreza

Cuando uno sabe cuál es su talento, se genera la destreza. La desenvoltura con la que podemos llevar a cabo la actividad en la cual destacamos de forma natural nos llevará a la maestría, al conocimiento profundo de nuestro talento.

Sabemos que el manejo de una destreza implica confiar en la propia vocación interna. Desde niños tenemos una inclinación natural que nos facilita comunicarnos mejor o con el ambiente interno o con el ambiente externo. A eso le llamamos introversión y extraversión, respectivamente. Todos tenemos esa conciencia de relacionarnos mejor o con nosotros mismos o con los demás. Todos sabemos si nos gusta estar meditando y pensando y desarrollamos un complejo mundo interior gobernado por la imaginación o, por el contrario, si no podemos dejar de llamar a otros por no estar solos y asi evitar el mundo interior y tener constantemente a la palabra en voz alta a flor de piel. Esas son las destrezas naturales.

La persona que ha identificado su destreza debe confiar en su vocación interna, en ese llamado que se siente cuando se esta listo y además debe dejar fluir el natural desarrollo del talento natural. No resistirse a los impulsos creativos del talento permite comprender profundamente la naturaleza de las cosas.

De la Inteligencia

Cuando hablamos de esta facultad humana compleja tenemos necesariamente que escribir sobre el conocer, el analizar y el comprender. 

La inteligencia primitiva, la de la supervivencia en donde empieza todo, nos dice instintivamente que venimos de la Madre, que venimos de la Tierra. Que nuestro origen es eminentemente divino y creativo. Este es el conocer.

Si también aplicamos una inteligencia transpersonal al individuo, este sabe que existe una presencia divina que le hace tener conciencia de su propio ser. Sabe que puede entusiasmarse (entusiasmo: del latín en=dentro y theos=dios, dios dentro) y constata la presencia del divino con el cumplimiento de sus deseos mediados por la oración.

Ser inteligente es ser hábil, diestro, experto. Ser inteligente garantiza al ser humano su unicidad y su comprensión de lo que realmente es importante. Y una de las cosas importantes que debe acompañar nuestro actuar diario es aprender a ignorar las críticas y los juicios de los otros que no aportan nada constructivo para el desarrollo personal o espiritual. La inteligencia debe manifestarse como una eslabón del aprendizaje.

Conclusión

Sabemos que nuestra vida está a expensas de nuestras decisiones y una de ellas es la determinación para tener fe; una fe acompañada de inteligencia, talento y destreza.  

Recordemos lo que por naturaleza nos es compatible con nuestro ánimo y nuestra disposición manual o intelectual y así haremos del encuentro con la creatividad una situación frecuente y refrescante.




domingo, 12 de febrero de 2012

Psicoanálisis de la Anorexia y Bulimia

Esta es la entrevista que hicieron a unas colegas y a mí acerca de los trastornos alimenticios anorexia y bulimia.
Escuchenlo y espero sus comentarios.

Lobsang


http://www.multimedios106.com/nota_ind.aspx?id_modulo=11&id_catgeneral=39&id_detmodulo=44476